miércoles, 13 de agosto de 2014

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Una nota personal de Christian Malverde.

Hola a todos.

Mi nombre es Christian Malverde y soy colaborador de La Oveja Turquesa.

Primero que nada me gustaría aclarar que la nota que están a punto de leer no es comedia. No hay eventos inventados, ni menciones de la zarigüeya con doctorado que habita detrás de los plafones del edificio de arquitectura. Esto es lo que viene siendo, lo que le venimos manejando, lo que hoy por hoy se denomina una nota de opinión. Refleja mi punto de vista, y no el de La Oveja (A menos que ellos opinen lo contrario).

Últimamente ha habido mucha controversia causada por la nueva imagen del Tec de Monterrey. Muchos de los allegados a la oveja nos comentaron que esperaban leer nuestra nota al respecto, probablemente para reírse un rato y unirse al despapalle. La verdad es que, mientras que la estábamos preparando, nos ganaron.



Aún así, en los últimos dos días he visto tantos comentarios sobre el nuevo logo que empecé a pensar que un artículo chistoso sería poco más que una repetición de las opiniones que se han expresado hasta ahora. Y mientras checaba el Facebook una y otra vez, cada vez más me sentía invadido por los estados de compañeros y ex-compañeros, criticando el cambio de imagen. He visto suficientes memes, comentarios y twittazos como para dejar en vergüenza al internet de 1998. Y me gustaría, personalmente, ofrecerles un punto de vista.

Llevo gran parte de mi vida unido al sistema Tec, tanto en sede Metepec como en Toluca. Presumo de conocer todos y cada uno de los rincones del campus personalmente, incluyendo aquellos que requieren autorización para accesarlos. Fui parte de grupos estudiantiles, de mesas directivas y más veces de las que me acuerdo he ido a ver a nuestros equipos representativos jugar tanto en la congeladora como en el gimnasio-auditorio. Usé blackboard, schoology, nearpod, y sonus. He ganado amigos, perdido amigos, noviado, desnoviado, reprobado, pasado con 100 y co-fundado periódicos clandestinos estudiantiles underground.  Todo ésto independiente del logo que tuviera la escuela.

Como dijimos en nuestra declaración al principio del semestre, La Oveja surgió como un intento de cambio. El campus es nuestra segunda casa, y por supuesto, estamos acostumbrados a escuchar quejas sobre él. Mucha gente nos ha contactado pidiendo que escribamos un artículo atacando directamente a un evento o persona, pero así no es como nosotros hacemos las cosas. Queremos ser tu fuente de información favorita, no porque critiquemos a tus profesores o directivos, sino porque leyendo nuestros artículos pasas un buen rato mientras (a veces) te informas sobre lo que pasa en tu campus. En un momento en el cuál todo lo que escuchábamos eran quejas, quisimos cambiar.

Y eso es lo que intenta el Tec ahora; cambiar. Cambiar las sillas, los programas, las políticas y el modelo educativo; pero sobre todo, su imagen. Somos la mejor universidad del país. Somos la preparatoria. Somos la escuela de ingeniería y arquitectura. Somos la escuela de negocios y humanidades. Pero sobre todo, somos el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.

Ya sea que ames u odies al Tec, siempre será una parte de tu vida. Te gradúes o no te gradúes, el tiempo que pasaste en el Tec es parte de tí. El tiempo que dedicaste a correr a clases, resolviendo problemas y desvelándote para exámenes no se irá nunca. Y todo esto lo harás y lo hiciste independiente del logo que tuviera la escuela.

No apruebo ni desapruebo del nuevo logo. Lo acepto. Lo acepto aunque sea simple y lo único que pueda pensar cuando lo vea es en un plato de sopa caliente, con humito salíendole. Lo acepto porque sé que ese logo no es el tec; nosotros somos el tec. Nosotros somos la mejor universidad del país.

Hay que empezar a actuar como si lo fuéramos.